Yoga Nidra guiada para una relajación profunda

Tema elegido: Yoga Nidra guiada para una relajación profunda. Bienvenida a un refugio sonoro donde la atención desciende capa a capa hasta el descanso más hondo. Hoy te invito a soltar el peso del día, recostarte con amabilidad y dejarte guiar por una práctica que calma el sistema nervioso, aquieta la mente y repara el ánimo. Si resuena contigo, suscríbete y cuéntame qué te gustaría explorar en las próximas sesiones guiadas.

Qué es Yoga Nidra guiada y por qué funciona

En Yoga Nidra guiada no necesitas concentrarte duro ni mantener posturas exigentes; te recuestas y sigues la voz. El guion te ayuda a pasar del diálogo mental a una percepción amplia y suave, donde el cuerpo se siente pesado, cálido y seguro.

Prepara tu espacio sagrado de descanso

Entorno que invita a soltar

Atenúa la luz, apaga notificaciones y elimina corrientes de aire. Un aroma leve, como lavanda, prepara a tu sistema para asociar el espacio con descanso. Cuéntame en comentarios qué ambiente te resulta más acogedor y compartamos ideas.

Postura que sostiene sin esfuerzo

Recuéstate en savasana con una manta ligera, un soporte bajo las rodillas y, si lo deseas, un saquito sobre los ojos. Pequeños ajustes en cuello y lumbar marcan la diferencia entre “estoy bien” y “mi cuerpo se olvida del peso.”

Sonido y voz que abrazan

Elige una guía con tempo sereno y silencios generosos. Si usas auriculares, pon volumen bajo y respiración libre. La voz debe sentirse como una mano en la espalda: presente, estable y nunca invasiva.

Sesión guiada de 20 minutos: paso a paso

Llegada, respiración y sensación de peso

Cierra los ojos, cuenta cinco respiraciones lentas y siente cómo el cuerpo se entrega al soporte. Permite que pies y manos pesen, hombros desciendan, lengua se suavice. Si aparece ruido mental, agradécele y vuelve a la exhalación.

Rotación de la conciencia por el cuerpo

Recorre interiormente dedos de los pies, plantas, talones, pantorrillas, rodillas y muslos; luego pelvis, abdomen, pecho, manos, brazos, hombros, cuello y rostro. Cada región recibe un “sí” amable y se asienta un poco más.

Visualización y regreso luminoso

Evoca una imagen segura: un atardecer tibio, un cuarto tranquilo, un bosque sin prisa. Siembra tu intención, respira dos minutos en silencio y, al volver, mueve dedos, estírate con cuidado y siéntate solo cuando te sientas preparado.
Estudios señalan que prácticas de atención guiada reducen marcadores de estrés y mejoran la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Traducido: tu cuerpo aprende a volver más rápido a la calma después de un pico de tensión.

Historias reales: cuando soltar cambia el día

Paula se llevaba los plazos a la almohada. Con 15 minutos de guía antes de dormir, dejó de repasar correos a medianoche. Ahora escribe una línea en su diario: “hoy me dejo sostener”, y su descanso empezó a tener otra temperatura.

Integra la práctica en tu semana

Elige tres días fijos, misma hora, misma manta. Un té, dos respiraciones, reproducir y soltar. Anota una frase después: “hoy mi espalda se suavizó”. Esa evidencia personal sostiene el hábito cuando la motivación flaquea.

Integra la práctica en tu semana

Cinco respiraciones ventrales guiadas en el coche, o dos minutos recostada antes de una reunión. Pequeñas dosis, grandes efectos. Dime qué momentos te cuestan y prepararé audios cortos pensados exactamente para ellos.

Integra la práctica en tu semana

Crea una lista con guías para mañana, siesta y noche. Alterna duraciones y temas: cuerpo, respiración, visualización. Suscríbete para recibir nuevas sesiones y propuestas; cuéntame cuál te sirvió más y afinemos juntas la práctica.
Kraftyish
Privacy Overview

This website uses cookies so that we can provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognising you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.